06-Sep-2009

La recomendación la hizo ayer en esta ciudad el presidente nacional del gremio, Juan Martín Caicedo Ferrer, quien dijo que es mejor hacerlo ahora en mitad de camino y no cuando esté funcionando. Al asistir a la asamblea seccional de la CCI en el Hotel El Prado, el ex alcalde y ex ministro sostuvo que lo bueno es que las obras adicionales a ejecutar apenas cuestan $40 mil millones, cuando el valor del proyecto es de $1 billón.

La propuesta de los ingenieros constructores es que se hagan box coulvert, en algunos tramos de Murillo y Olaya Herrera, no en toda la ciudad, para que no se paralice el paso de los buses articulados. Según Caicedo Ferrer la construcción de esos trabajos facilita la racionalización del problema que surge cada vez que llega el invierno.

Se sugiere aprovechar la coyuntura de que las obras aún no han concluido y que el ajuste al diseño para los arroyos se pueda realizar a tiempo. CCI afirma que tendría más sentido y mayor justificación social el proyecto si se hacen dichos trabajos. “No ejecutar esa inversión es no hacerla nunca. Si no se busca solución a los arroyos, tendríamos dificultades en la operación de Transmetro”, advierte el dirigente.

El director del gremio en la ciudad, José Ignacio Vengoechea, asegura que no se harían nunca porque no tendría sentido suspender la operación cuando esté funcionando. La sugerencia que se hizo es comprometer a la Nación porque la construcción del transporte masivo es un esfuerzo financiero compartido.

Inversión de $8 billones

Para CCI, es importante el apoyo que el Gobierno Nacional les ha dado a los proyectos de transporte masivo en el país. La inversión es de $8 billones. El 70% es de la Nación y el 30% de los municipios. Son 300 kilómetros de infraestructura para la operación.

Falta de planeación.

Para los ingenieros constructores, los inconvenientes que se han generado con los transportes masivos han sido por fallas de planeación y presupuestos en el orden local. Según CCI, la Nación cumplió con el compromiso adquirido en estos proyectos.

Publicado en Noticias
Martes, 23 Abril 2013 22:20

Hidrología de Barranquilla

El sistema hidrológico del Distrito de Barranquilla hace parte de la cuenca baja del río Magdalena el cual recoge las aguas a través de caños como La Auyama, Arriba, Los Tramposos y Las Compañías; así como numerosos arroyos los cuales se encuentran en su gran mayoría en la parte urbana y son: Platanal, El Salado, Don Juan, Carreras 8,15 y 19, Rebolo, Hospital, La Paz, Bolívar, Carrera 51, Carrera 53, Felicidad, Carrera 65, Coltabaco, Carrera 58, Carrera 71, Country, Siape, Calle 92, Santo Domingo, Del Bosque y El Salado 2.


Más Grande

Los arroyos Grande y León
El Río Magdalena

El Río Magdalena, principal cuenca hidrográfica del país que bordea a la ciudad de Barranquilla en una longitud aproximada de 19.5 kilómetros, presenta pendientes de 0.39 a 0.40%. Así mismo su velocidad promedio está entre 0.4 y 2.2 mts/s Sus caudales (según registros en Calamar 1971 — 1993) presentan el siguiente comportamiento: octubre, noviembre y diciembre muestran los mayores niveles con 636; 718 y 695 cms. respectivamente mientras que los menores se dan en febrero y marzo con valores de 336 y 312 cms. respectivamente.

Las condiciones actuales del Río son precarias en lo que respecta al tramo "urbanizado", por cuanto los desechos sólidos de Soledad, Barranquilla y en general del país son vertidos directamente en su fuente, así como aquellas industrias ubicadas en su orilla que lo utilizan para su sistema productivo o medio de eliminación de desperdicios sin tratar. Por estas circunstancias, el tratamiento de las aguas del Magdalena para consumo doméstico implica costos significativos mientras no se disponga de plantas de tratamiento de residuos sólidos y tratamientos especiales de los vertimientos por parte de las industrias allí localizadas.

Según el DADIMA, el Distrito de Barranquilla está enmarcado en uno de los ecosistemas más importantes del Caribe colombiano: el delta del río Magdalena. Ésta contiene una multitud de grandes masas y pequeñas aguas costeras, extendidas a lado y lado de la desembocadura con una característica común: la de ser interfase entre las aguas continentales y las marinas, jugando un definitivo papel en la productividad de las regiones tropicales costeras al servir como refugio y criadero a innumerables especies marinas y propias de estos medios, que son explotadas económicamente por el hombre, como también son poseedoras de una gran variedad biológica que sustentan la red trófica de la vida tanto marina como terrestre costera. Dentro de dicho sistema se encuentran la Ciénaga de Mallorquín y el Parque Nacional Isla de Salamanca (Dpto. del Magdalena) principalmente.

Aparte de estas consideraciones incluidas en el estudio de Diagnóstico Ambiental del DADIMA, el área del Distrito presenta una importante vertiente hacia el occidente de la ciudad, cuyos principales cuerpos de agua están constituido por los arroyos Grande y León, presentando corrientes de aguas sólo en períodos lluviosos. El documento citado señala lo siguiente respecto del arroyo León:

El área de drenaje de su cuenca es de 247 kms², la longitud de la corriente principal desde la divisoria de aguas hasta su desembocadura es de 37 kms. Pertenece a la vertiente de la costa y limita con los Cerros de Barranquilla al este y el Cerro Pan de Azúcar al oeste, al norte con un cordón de Dunas y al sur con la terraza de Galapa. Sobre la naturaleza de este ecosistema y su sistema de drenaje asociado es importante que las autoridades ambientales inicien un análisis detallado de sus principales características estructurales (topográficas y de suelos), con el propósito de prever las acciones requeridas para su adecuación física futura, de tal forma que los elementos de expansión urbana no generen afectaciones que estimulen riesgos para la comunidad.

Ciénaga de Mallorquín

Otro de los ecosistemas destacados en el territorio distrital, señalado en el documento, está constituido por la Ciénaga de Mallorquín, estructura natural construida durante miles de millones de años que está permanentemente sometida a intervención, consciente o inconscientemente, por la ejecución de planes y proyectos de desarrollo regional que causan su degeneración, empobrecimiento y hasta su desaparición en el transcurso de muy pocos años.

En lo que respecta a las características ecológicas actuales de la Ciénaga señala: La Ciénaga de Mallorquín actualmente es un cuerpo de agua somera de 1200 Ha. aproximadamente, comunicada con el mar esporádicamente en períodos en que natural o artificialmente abren una o varias bocas sobre la barra que la separa del mar. H. Brasvelt la describe como "Lagunas Costeras al noroeste de Barranquilla" construidas por formaciones del terciario superior que junto con otras, como la de Puerto Colombia, son irregularidades cenagosas con barras divisorias formadas en diferentes etapas sucesivas.

Con la construcción del Tajamar Occidental en Bocas de Ceniza en 1925 - 1935 la ciénaga adquiere su actual configuración, ya que anteriormente era una ciénaga de tipo estuario-deltaico que reunía un sistema comprendido por las ciénagas de Cantagallo, Mallorquín, La Playa, Manatíes con varias bocas. Las obras de bocas de ceniza trajeron como consecuencia un retroceso de la línea de playa al oeste de tajamar occidental.

La profundidad de la Cienaga no supera el metro, la salinidad varía según se presente o no la apertura de la boca. En su condición serrada la salinidad supera los 75 ppmil, después de un largo período de evaporación. En condiciones abiertas varía de 16 a 35 ppmil, sufriendo una fuerte dilusión cuando se presentan las lluvias. Este cuerpo de agua está revestido de importante significado para sus pobladores y el Distrito en cuanto reserva ecológica y paisajística, siempre y cuando no se sigan arrojando desperdicios sólidos y líquidos, no recepción en lixiviados generados por el antiguo basurero, se evite la tala de manglares, así como rellenos para adecuar tierras para viviendas y se controlen las pretensiones de posesión por parte de particulares.

La estructura hidrológica descrita presenta problemas diferenciados generados a partir de la expansión de Barranquilla, constituyendo el principal de ellos su poca vinculación a la ciudad desde el punto de vista de los valores paisajísticos y como elemento de generación y articulación de espacios públicos para la ciudad, incluyendo las condiciones propias como recurso y reserva natural. En general presentan manifestaciones que incluyen: interrupción de los flujos de aguas y consecuente represamiento de las mismas (caños del mercado, Ciénaga de Mallorquín), sedimentación, ocupación de rondas para actividades urbanas, sitios destinados al vertimiento de residuos sólidos y líquidos, depósito de basuras, focos de contaminación, entre otros factores.

El sistema de caños

El sistema de caños en la zona central de la ciudad presenta severos procesos de deterioro ambiental motivados por años de abandono, tratamientos urbanos inadecuados, vertimientos de residuos sólidos, escasa recirculación del agua, entre otros. Al respecto, la Empresa de Desarrollo Urbano de Barranquilla – EDUBAR, viene haciendo esfuerzos importantes para su recuperación e integración al paisaje urbano del sector, esperando se culminen los proyectos que con tales fines se han formulado, restando las acciones necesarias para los tramos restantes adyacentes a la recién abierta calle 30.

El Río Magdalena constituye el recurso hídrico más importante de la ciudad, y el país, no sólo como medio de transporte sino como fuente y garantía de abastecimiento de agua para la ciudad. Los procesos de adecuación física realizados en su cauce para posibilitar la navegación hasta el puerto de Barranquilla han generado efectos sobre la ribera occidental del tramo urbanizado de Barranquilla, ocasionando la total aniquilación de la oferta natural del río y la ausencia de explotación como recurso pesquero en dicho sector, en la constitución de su cauce como depósito de residuos sólidos y líquidos tanto de los sectores residenciales como de los industriales y en fuente de conflictos asociados con los baldíos surgidos como consecuencia de la expansión de la sedimentación depositada en la orilla. Adicionalmente, no existe un sentido de pertenencia de este recurso en la ciudadanía como elemento urbanístico inherente al paisaje de la ciudad, proceso que requerirá de un acercamiento progresivo mediante “aperturas” puntuales que faciliten dicho encuentro.

El sistema hidrográfico del occidente de la ciudad presenta dos componentes: el correspondiente al sector suroccidental, severamente afectado por la ocupación indiscriminada del territorio por numerosos pobladores que conformaron barrios originados por procesos de invasión y el correspondiente a la zona rural del Distrito, el cual debe ser objeto de un cuidadoso tratamiento en la escala metropolitana pues varios de los arroyos allí ubicados presentan coberturas supramunicipales, como en el caso del Arroyo Grande, cuyo curso atraviesa los municipios de Galapa, el Distrito de Barranquilla y Puerto Colombia.

Fuente: Plan de Ordenamiento Territorial de Barranquilla, Año 2000.

Publicado en Barranquilla

Explora diferentes puntos de vista de la ciudad de Barranquilla, en un video construido a partir de imágenes imágenes de satélites Landsat. Mira como cambia la superficie de la ciudad entre los años 1984 y 2012.

El video fue realizado con Google Earth Engine, una herramienta que reúne imágenes de satélite del mundo y lo pone a disposición en línea con herramientas para científicos, investigadores independientes para detectar cambios y tendencias del mundo y cuantificar las diferencias en la superficie de la Tierra. Las aplicaciones incluyen: detección de la deforestación, la clasificación de la cubierta vegetal, la estimación de la biomasa forestal y carbono, y la cartografía de áreas sin caminos del mundo.

Si quiere conocer más detalle de la herramienta Earth Engine haga clic en el siguiente enlace Google Earth Engine.

Publicado en Noticias

Tradicionalmente el drenaje urbano de Barranquilla ha sido resuelto evacuando rápidamente las aguas lluvias y reemplazando el sistema natural de drenaje por elementos artificiales como calles y colectores. Nuevas soluciones propuestas en otras países buscan resolver los problemas atacando las causas más que los síntomas, manejando las aguas lluvias en el lugar donde se producen, manteniendo los cauces naturales y recuperando la capacidad de infiltración y almacenamiento previa a la urbanización.

Publicado en Soluciones

Estudiantes de la Institución Educativa Distrital Marco Fidel Suárez de Barranquilla, pertenecientes al Proyecto Arroyos de Barranquilla: Un sitio web exclusivo de arroyos, entrevistan al Sargento Dartayan del Cuerpo de Bomberos de Barranquilla.

Publicado en Entrevistas

Llegaron las lluvias y con ellas los problemas. Los arroyos que cruzan la ciudad y que más que torrentes encajonados parecen prolongación del río Magdalena, paralizan el tránsito de vehículos y peatones, las ventas del comercio, la ciudad toda, además de que representan peligro inminente para el desprevenido transeúnte que caiga en ellos. La experiencia sobre el particular es larga y dolorosa. Como que aún la sociedad lamenta la trágica desaparición de valiosas unidades de su seno, que encontraron la muerte en medio de las turbulentas aguas de los arroyos. En los barrios pobres, donde habitan las gentes de los bajos ingresos, la situación es más dramática. Y anoche mismo las autoridades se encontraban afrontando el problema de más de doscientos personas que perdieron sus pocos haberes durante la violenta inundación de Siape y sectores aledaños.

Publicado en Editoriales

12-Jul-2010

Lauris Paola Martínez Oviedo, de 6 meses, perdió la vida ayer cuando las aguas del arroyo ‘El Salao’ ingresaron a la vivienda donde se encontraba. Su hermana, de 2 años y medio, se salvó de morir al ser puesta en la parte alta de un mueble por su tía Issa Mar Martínez, la encargada de cuidarlas.

Las niñas se encontraban en la casa de Mar Martínez, de 6 meses de embarazo, pues sus padres, que viven en la casa contigua, las habían llevado intentando protegerlas de las aguas de ‘El Salao’. Tras la irrupción del arroyo, el padre de las menores, Jan Carlos Martínez, ingresó a la casa de su hermana y empezó a buscar a su hija. Lauris Paola fue hallada sin vida 30 minutos después. En el mismo sector, otros 4 niños fueron amarrados a una ventana para evitar que se los llevara la corriente.

Publicado en Noticias
Jueves, 25 Abril 2013 23:28

Caudales estimados por arroyo

La tabla siguiente muestra los valores de caudal en m3/s de los arroyos más importantes de la ciudad de Barranquilla. Para conocer el caudal de cada arroyo, coloque el cursor sobre el diagrama circular.


Fuente: Avila, H. 2012. Propuestas y recomendaciones para el Plan Maestro de Drenaje y el Plan de Ordenamiento Territorial de Barranquilla 2012: Manejo del drenaje pluvial de Barranquilla. Universidad del Norte. Barranquilla, Colombia.

Publicado en Mapas y Tablas
Lunes, 24 Junio 2013 23:33

Arroyos, musa y vida

Los arroyos de Barranquilla, no sólo son fuente de tragedias y accidentes, también son motivo de inspiración de nuestros artistas. "Llueve en Curramba", una hermosa canción de Adrián Pablo Villamizar, con arreglos de Einar Escaf.



El Dr. Adrián Pablo Villamizar, en compañía de algunos estudiantes involucrados en el
Proyecto "Un sitio Web Exclusivo de Arroyos" de la IED Marco Fidel Suárez de Barranquilla.


"LLUEVE EN CURRAMBA"
Una bella canción inspirada en los arroyos de Barranquilla.

Autor: Adrián Pablo Villamizar
Intérprete: Ángel Bohemio
Arreglos: Einar Escaf

Chuza nube el girasol
y se despeña el cielo
y se llenan de miedo
los locos del cartón.

Es tan frágil la ilusión
sin embargo te espero
no más que el aguacero
hoy te da la razón.

Estoy aquí tal como ayer
me hice amigo de un árbol
que está como yo
viejo de amor echo raíz
de un follaje tan triste
que lágrimas da
quiere volver a sonreír
y entre lluvia y el viento
presiento un final.

Llueve en Curramba
y de alguna manera
ese llanto es el mío
hojas secas del alma
se las lleva el río
como se fue
se fue tu amor.

Llueve en Curramba
los pelaos de Rebolo
se echan a correr
en el caño se hunde
un barquito de papel
y yo con él
y yo con él.

Canta rana tu canción
no se si es de alegría
o si esta brisa fría
estremece tu flor
ya no va a salir el Sol
hay hombe eso me duele
que vaina cuando llueve
me camina un dolor.

Donde estarás que pensaras
que quedó de la angustia si hoy cambia el amor
ya pasará todo se va
al igual que la lluvia
me iré sin rencor
pero ahora no voy a saltar
voy a cruzar el arroyo de este corazón.

Llueve en Curramba
un regalo del cielo es infierno a la vez
si no llegas te juro naufraga mi fe
pero ya ves
vuelve a llover.

Llueve en Curramba
un demonio anda suelto en la 76
en su vientre la muerte dictando su ley
como tu piel
que fue mi ley.

Llueve en Curramba
un demonio anda suelto en la 76
en su vientre la muerte dictando su ley
como tu piel
que fue mi ley.

...


CREDITOS:
Autor: Adrián Pablo Villamizar
Arreglos:Einar Escaf
Primera y segunda voz: Ángel Bohemio
Redoblante, platillo y percusión:Einar Escaf
Guitarra Acústica: Leonardo Bermúdez
Bajo: Edgardo Fabregas
Harmónica: Ángel Bohemio
Ingeniero de Grabación y mezcla: Norberto Domínguez, Einar Escaf
Sonido en vivo: Ranas coquí del parque El Golf (Barranquilla).

Publicado en Pedagogía

Por: Equipo Investigativo IED Marco Fidel Suárez.
Trabajo realizado y documentado en el Archivo Histórico de la Aduana
.

Los arroyos de Barranquilla han existido desde siempre y a través de la historia, se han vinculado con el desarrollo urbanístico de la ciudad. De acuerdo con la tradición recogida por Domingo Malabeth, se da por sentado que para la época del nacimiento de la ciudad las barrancas en que se estableció estaban separadas por arroyos poderosos que bajaban las aguas de la sierra del noroeste y las de los altos areniscos del viejo camino de Soledad, hacia una gran ciénaga espaciosa, comunicada con el río [1].

La ciénaga, que tenía su borde occidental en lo que hoy es la plaza de Bolívar y con anchura probable desde la carrera del Cuartel, hasta más allá de la plaza de la Tenería, recibía tributo del extinguido caño de Soledad y era una especie de lago que tenía gran caudal de aguas profundas, había sido primero parte del mar y antes de la formación del terreno conocido hoy como La Loma, era parte del Río Magdalena. Cuando La Loma, completó su formación, quedó siendo un brazo del río que recibía sus aguas en cercanías de Ponedera para arrojarlo otra vez al río por el caño de la tablaza.[2]

Mercado de Granos-Caño de la Tablaza


Las tierras altas del occidente, y parte de las del suroeste vertían sus aguas a la ciénaga, a través de un gran arroyo que bajaba por el callejón de Progreso, cruzando por la Calle Ancha ( llamada así por el arroyo que se formaba en su centro) hasta la laguna. La existencia de la ciénaga, explica la forma irregular de los callejones formados en la banda oriental de la Calle del Comercio y la banda occidental de la Calle Real.

Los arroyos también han tenido que ver con la movilidad de sus habitantes, la comunicación con las poblaciones vecinas y especialmente, con la creación de algunos caños. En un escrito publicado en 1872 se afirma:

... hacia el año 1687, cuando aún no se había formado la faja de terreno conocida hoy como Barranquillita, la ciénaga fue parte de la ribera occidental del Río Magdalena... Cuando los depósitos de aluvión al solidificarse formaron La Loma, no quedaron caños de comunicación con el río en frente de la ciudad; apenas había algunas vertientes o desagües naturales, formados por la presión de las aguas en las épocas de creciente, cuyos nombres no ha conservado la tradición. Por consiguiente, la acción natural de las aguas, no interrumpida o trastornada por ninguna corriente transversal, tendía siempre a profundizar su cauce, ganando fuerzas en cada invierno, para volver a arrojar al río los objetos flotantes que éste introducía desde las cercanías de Ponedera. Las necesidades del tráfico hicieron sin duda que los pueblos de la ribera occidental, aprovechando esas mismas vertientes, establecieran una comunicación regular por el cañón de Arriba, el de los Tramposos, el de Trupillos y el que conducía a otros pueblos de la provincia. La desviación del río en el curso de muchos años fue impulsada en épocas de sequía por las enorme cantidades de arena, de escombros y de basuras que ha venido arrastrando las aguas pluviales en su atropellado descenso por el plano inclinado de la población"[3].

Si bien en la época colonial la comunicación entre las diferentes poblaciones no era problema, por el buen estado en que ordinariamente se encontraban los caminos, y por la poca distancia, que separaba cada población[4], las inundaciones y la formación de grandes arroyos ya impedía la movilidad de las personas.

"El camino de Sabanilla a Soledad y Sabanalarga es provincial por su naturaleza. Los nueve arroyos que lo cruzan permanecen sin agua en el verano; pero en el invierno suelen crecer algunas veces, hasta el punto de impedirse el paso en algunos de ellos. Este obstáculo con frecuencia desaparece al cabo de una hora y no faltan ocasiones en que han llegado a durar hasta por seis horas en los arroyos de más consideración. En el que existe entre esta ciudad y Sabanilla hay un puente, el cual necesita de baranda. Los demás no tienen puentes y es necesario que se destine una suma para construirlos, pues es conveniente que en todo tiempo pueda transitarse, mucho más cuando por el expresado camino pasan diariamente más de cien personas"[5].

No existe información sobre los efectos de los arroyos en el periodo republicano, pero de acuerdo con la hipótesis que promueve el núcleo original de Barranquilla, entre el Paseo Bolívar y la Calle del Comercio, los primeros habitantes de este sector, tuvieron muy seguramente que enfrentar las corrientes de los arroyos Hospital, La Paz, Bolívar, entre otros.

Probablemente en sus inicios, cuando las calles y avenidas no habían entrado en proceso de pavimentación, la problemática de los arroyos, no constituía un problema grave, puesto que en su recorrido, las aguas pluviales escurrían sobre el terreno natural, siendo “desgastados” por un proceso de infiltración que repercutía en la disminución de su caudal y turbulencia.

A comienzos del siglo XX, cuando comenzaba la expansión urbana, aparecieron las primeras quejas de los pobladores con dificultades para trasladarse de un lugar a otro:

Encontré las mismas calles que conociera en mi niñez y en mi primera juventud, sin pavimento, a no ser la arena blanca y gruesa que en la estación de las brisas azotaba al transeúnte, llenando de polvo los muebles, y en el periodo de lluvia convertíanse en ríos que era imposible atravesar a pie y hacían peligroso el tráfico de los vehículos de rueda".[6] La ciudad está plagada de nubes de arena y polvo durante cuatro a seis meses de la estación seca, y con lodo y verdaderos ríos de agua en las calles durante el periodo de lluvias.[7]

Aún en 1916, se escuchaban voces de protesta, un periódico de la ciudad manifestaba que los andenes eran tan bajos, que las corrientes de agua producida por los aguaceros se introducían en las casas, almacenes, edificios y hoteles. Tal fue el caso del Hotel Colombia que tuvo que ser reparado en muchas ocasiones por quedar averiado como consecuencia de las continuas lluvias que azotaba al país. [8]

Buscando una solución al problema, el Concejo Municipal autorizó a la Junta de Fomento Municipal, encargada del embellecimiento de la ciudad para que contratara los servicios de una firma extranjera que estudiara la nivelación, desagües y pavimentación de las vías. [9]

Hacia el año 1920, cuando la ciudad contaba con 74.358 habitantes y una área urbanizada de 300 hectáreas, la Casa R.W. Herbard&Company Inc. de Nueva York, presentó al Concejo Municipal una propuesta de pavimentación y un programa de alcantarillado pluvial valorado en $ 258.316[10]. La propuesta del alcantarillado pluvial, no se desarrolló porque el municipio atravesaba por una difícil situación económica. Años más tarde, comenzó el proceso de pavimentación, se incrementó la construcción de viviendas, se fue impermeabilizando la superficie con pavimento rígido y lo más grave, no se conservaron los cauces naturales de los arroyos.

En 1957, cuando la apropiación del espacio público ya era un problema difícil para la ciudad[11], la Compañía Town Planning Collaborative, establece el Primer Plan Regulador de la ciudad, con base en la Ley 88 de 1947 . En dicho plan recomienda la canalización de algunos arroyos. El proyecto pretendía reordenar el espacio físico y evitar en los sucesivo el caos urbano. Como todo proyecto, estaba sujeto a los intereses políticos del momento, y encontró poca receptividad. Aunque se aminoró el desorden, el programa no solucionó en toda su dimensión el problema[12]. El proyecto no se concretó por los costos de las soluciones propuestas. A partir de aquí, ha sido esta la razón, para rechazar o posponer todas las soluciones integrales o puntuales que en materia de arroyo se presentaron.

En los años siguientes se realizaron varios estudios pero como siempre la carencia de recursos económicos no permitió ejecutarlos, a finales de la década del 50 y principios del 60, estudios e informes realizados por Greeley and Hansen de Chicago, consultores de las Empresas Públicas Municipales, se limitaron a solucionar el sistema de Acueducto y Alcantarillado Sanitario.

Ante la imposibilidad de darle paso a soluciones integrales, comenzaron a ejecutarse trabajos puntuales, en los arroyos más peligrosos. En septiembre de 1962, se inaugura la primera etapa de canalización del arroyo Rebolo Las Empresas Públicas Municipales proponen en la década del 60 y 70 algunos estudios para solucionar la problemática del arroyo Felicidad. En 1964, La AID, Agencia Internacional de Desarrollo, anuncia que financiará un estudio para el alcantarillado pluvial.[13]

El proceso de desarrollo continuó y las urbanizaciones e invasiones crecieron aceleradamente. Se incrementó la impermeabilización y se disminuyó la absorción de la superficie con la construcción de viviendas y vías en concreto, se modificaron aún más los cauces naturales y se estableció un sistema de drenaje superficial por las calles de la ciudad.

En 1975, se presentó un estudio técnico-económico por parte de la firma Senior&Viana y Paternostro y Medina "CONASTEC", con un costo estimado en $1.789.692.000[14], para solucionar la problemática de los arroyos de Felicidad, La Paz, Bolívar y Hospital. De nuevo el proyecto fue rechazado por el elevado costo. En este mismo año, el Ministerio de Obras Públicas, acomete la canalización del Arroyo Rebolo y el Country. Posteriormente se proponen varios estudios de factibilidad realizados por las Empresas Públicas Municipales y el Ministerio de Obras públicas para un sistema de alcantarillado pluvial basado en el enterramiento de grandes tubos de 4 a 5 metros de diámetro. Este proyecto se consideró irrealizable por los costos producidos por las tuberías, las excavaciones, rompimiento de concreto de las calles, relocalización de redes subterráneas de teléfono, gas, acueducto, alcantarillado, etc.

En 1982, los Ingenieros Arzuza[15], proponen cubrir en forma completa con canales invertidos de concreto estructural prefabricado, las calles y avenidas que sean cauces. La nueva cubierta sería la plataforma para el tráfico vehicular y simultáneamente la tapa de un canal cerrado para aguas lluvias, que se conecta con los demás canales cerrados de la ciudad[16].

El Ingeniero H. Heilbron presentó a la ciudad una solución que consiste en la captación de las aguas de escorrentía que bajan por los arroyos por medio de un túnel principal y dos auxiliares, evitando que las aguas ingresen al Distrito central de la ciudad[17].

En 1987, se realizó el Estudio de Drenaje Urbano para Barranquilla, a cargo de la Agencia de Cooperación Internacional de la Misión Japonesa, JICA.

Durante varios meses estuvo en Barranquilla un grupo de profesionales y técnicos japoneses que estudiaron la situación financiera, los servicios públicos y, especialmente, el tráfico de la ciudad (los arroyos de aguas lluvias impresionaron notablemente a la misión). Como resultado de su trabajo presentaron dos planes a consideración del municipio y su área metropolitana: un Plan Maestro de Transporte y un Estudio de Factibilidad para el Distrito de Barranquilla.[18]

El estudio de la Misión Japonesa fue uno de los más completos acerca de la problemática de los arroyos, y estableció que la solución integral y definitiva, no era otra, que la construcción de un alcantarillado pluvial. El resultado ya era conocido: la solución integral es costosísima. La solución planteada por la Misión, se basaba en adelantar la canalización de los arroyos que se desarrollan por las vías de la ciudad, en tanto que para los arroyos de la zona sur-occidental, el plan contempló otras medidas encaminadas a controlar las inundaciones.

La Misión Japonesa, hizo algunas recomendaciones tendientes a atenuar los efectos de los arroyos. Entre las recomendaciones, que por cierto, no han sido desarrolladas con suficiencia, están la de instalar cunetas a ambos lados de la vía, canalizar las vías colectoras principales (box culverts), combinación de los dos casos anteriores, e instalación de drenaje en futuros planes de mejoramiento. Se sugirió también establecer soluciones en las vías más importantes, en lo sitios críticos de mayor afluencia de agua, de acuerdo con la movilidad de la población, en sentido este - oeste, o viceversa, dentro de estos "puntos críticos" estarían las carreras 21, 38, 46, 51B y 54; y las calles 47, 45, 17 y 84.

También se planteó la posibilidad de construir reservorios de agua, para disminuir los volúmenes de escorrentía y facilitar el tránsito de los vehículos y peatones. Los reservorios podrían construirse en lugares cercanos a parques, a fin de extraer esta agua mediante tuberías subterráneas para riego de los mismos. En 1994, el Gobierno Municipal a través del alcalde Bernardo Hoyos, presentó una propuesta al gobierno canadiense con el objetivo de que este país realizara en Barranquilla el alcantarillado pluvial que se necesitaba[19]. La propuesta fue rechazada.

Uno de las sugerencias más recientes, es el Estudio de Factibilidad y Diseño de Soluciones al Drenaje Pluvial de la ciudad de Barranquilla, presentada en marzo de 1997, por Fonade-Hidroestudios S.A y ConCEP Ltda. La propuesta se basa en medidas estructurales y medidas no estructurales con las cuales se busca prevenir el avance del problema en el futuro. La nueva propuesta se aleja de las anteriores en el sentido que para la vertiente oriental, la solución busca solucionar las consecuencias de las carencia de alcantarillado pluvial, sin dar énfasis a la construcción, parcial o total de un sistema convencional, atacando la principal consecuencia cual es la parálisis que se genera en la ciudad.

Por lo visto en el desarrollo histórico anterior, no se ha escatimado esfuerzos para financiar estudios tendientes a solucionar el problema de los arroyos, sin embargo, las obras no se ejecutan. El número de arroyos canalizados en casi 100 años de expansión urbana es irrisorio y mientras no haya proyectos concretos, todas las iniciativas de solución estarán sujetas al fracaso por la razón de siempre: no hay recursos para ejecutarlas.

Es lógico suponer entonces, que en el futuro, los arroyos seguirán deteriorando la infraestructura urbanística de la ciudad, paralizando e interrumpiendo el tráfico, provocando accidentes y enfermedades, deteriorando la salud publica y generando daños ambientales, paralizando las actividades portuarias, deteriorando la imagen de la ciudad y disminuyendo la calidad de vida de sus habitantes.

Asistiremos de nuevo durante cada temporada invernal al espectáculo de arroyos desbordados, casas destruidas, autos arrastrados, deslizamientos en el sur-occidente y pérdida de vidas humanas. El Comité de Atención y Prevención de Desastres seguirá movilizándose al día siguiente de la tragedia y entregará bultos de arena para impedir que las aguas se sigan metiendo en las casas, mercados y colchonetas para que los damnificados puedan comer y dormir, y de nuevo, escucharemos el discurso de la lluvia extraordinaria y la carencia de recursos para emprender una solución integral al problema de los arroyos.


Fuentes:

  1. MALABETH CASTAÑEDA, Domingo "Fundación de Barranquilla". En VERGARA, José Ramón y BAENA, Fernando, Barranquilla: Su pasado y su presente. 2da edición, Barranquilla, Banco Dugand, 1946, p 4.
  2. MALABETH CASTAÑEDA, Domingo "Fundación de Barranquilla". op. cit., p.8
  3. MALABETH CASTAÑEDA, Domingo "Fundación de Barranquilla". op. cit., p.5
  4. MALABETH CASTAÑEDA, Domingo "Fundación de Barranquilla". op. cit., p.52
  5. MALABETH CASTAÑEDA, Domingo "Fundación de Barranquilla". op. cit., p.52
  6. PALACIOS Julio H. , Historia de mi vida, 1992, CITADO por Prensa, desarrollo urbano y político de Barranquilla, Jaime Alvarez Llanos y Otros, Fondo de publicaciones Uniatlántico, p. 38 año 2000
  7. ESTUDIO DE RENOVACION Y REMODELACION URBANA DEL BARRIO ABAJO, ICT, 1975. Aquí se hace referencia al estudio realizado por la Casa Herbard.
  8. PALACIOS Julio H., 1992, Op. cit p. 38 año 2000
  9. ARTESANÍAS DE BARRANQUILLA, 1892, Trabajo inédito. CITADO por Prensa, desarrollo urbano y político de Barranquilla, Jaime Alvarez Llanos y Otros, Fondo de publicaciones Uniatlántico, Artículo: Expansión urbana y servicios públicos 1880-1920. p. 38 año 2000
  10. DIARIO DEL COMERCIO, Barranquilla octubre 2 de 1925;Archivo de la Familia Roca, Citado en Historia de Barranquilla, Jorge Villalón Donoso, Artículo Barranquilla 1920-1930: Expansión Urbana, Ever González Chamorrro, Ediciones UNINORTE, p. 209, Año 2000
  11. UJUETA Christian, autor del Plan Regulador de 1957, Citado en Cuadernos Regionales No. 4, Lola Salcedo Castañeda, P. 15
  12. VILLALÓN DONOSO, Jorge, Historia de Barranquilla, Artículo Barranquilla 1920-1930: Expansión Urbana, Ever González Chamorrro, Ediciones UNINORTE, p. 215, Año 2000.>
  13. Diarios del Caribe, Septiembre 28 de 1962, p. 3 y Octubre 29 de 1964, p. 1.
  14. REVISTA SIDA, Los Arroyos de Barranquilla, Año VIII, No. 17, pp 33-43 Julio-Octubre 1983
  15. ARZUZA R, Arzuza E. y Arzuza A. Solución a los problemas de los arroyos de Barranquilla, 1992. Revista SIDA, Año VIII, No. 17, pp 33-43
  16. Estudio de factibilidad y diseño de drenaje pluvial de la ciudad de Barranquilla, FONADE-Hidroestudios S.A., p. 4-2
  17. Estudio de factibilidad y diseño de drenaje pluvial de la ciudad de Barranquilla, Op. cit. p. 4-2
  18. CUADERNOS REGIONALES No. 4, Lola Salcedo Castañeda, P. 23
  19. REVISTA BARRANQUILLA POSITIVA, Pg. 36-37, 1994.
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Hidrología de Barranquilla

La hidrología de Barranquilla está formada por dos cuencas principales que dividen la ciudad en el área occidental y el área oriental. La cuenca este del río Magdalena cuenta con aproximadamente el 70% de la superficie de Barranquilla e incluye la parte más antigua de la ciudad y una zona baja inundable que se extiende a lo largo del río Magdalena.

cuencas

Los elevados índices de crecimiento de la población urbana han reducido de manera significante las áreas de superficie permeable. Más grave aún es el hecho de que la ciudad no cuente con un sistema de drenaje para las aguas pluviales.